SLOW PROJECT

The Dyer’s House no se ubica en un valle alejado del turismo perdido en las montañas por casualidad. Venimos en busca de un entorno inspirador en el que poder desarrollar un concepto de creación textil en estrecho contacto con la Naturaleza.

Como buenos amantes de la filosofía slow, todos nuestros proyectos están inspirados por sus ideas. Desde que decidimos dejar atrás el bullicio del centro de la ciudad y trasladarlos al campo para adoptar un modo de vida rural, venimos incorporando nuevos hábitos y costumbres para vivir de forma más saludable, consciente y autónoma. Y aunque siempre hemos estado muy involucrados con causas éticas y ecológicas (tanto personal como profesionalmente), desde que decidimos romper el bucle urbano en el que habíamos entrado y crear un proyecto de vida tranquilo, nos estamos dedicando más a CAMBIAR EL MUNDO DESDE LO COTIDIANO, poniendo en práctica pequeños cambios, convencidos de que si todos los que cuestionamos la Sociedad de Consumo creáramos proyectos alternativos, REALMENTE estaríamos cambiando el mundo, sin necesidad siquiera de manifestarnos. Y no se trata de salirse del sistema en plan Amish porque el mero hecho de pulsar estas teclas te hacen pertenecer a él, pero sí de ser conscientes que cambiar el rumbo de las cosas está al alcance de nuestras manos. Y precísamente la Cultura Slow es una forma de detener el tiempo y repensarte a tí mismo, dándote la oportunidad para tomar nuevos rumbos. Bienvenidos pues a The Dyer’s House donde hacemos culto a esta filosofía de vida reivindicando su verdadero alcance.

Slow life

Slow Textiles

El movimiento slow surgió en el ámbito de la comida como crítica a la americanización alimentaria que venía sufiendo Europa, y posteriormente se fue aplicando a otras esferas de la vida como el trabajo, el ocio, la educación, las relaciones personales y los textiles. Y puesto que con la industrialización y la globalización se han perdido los lazos que históricamente han tenido los textiles con la naturaleza, el territorio y las personas, es por ello que aplicamos con especial incapié los principios de la filosofía slow al ámbito de las Fibras & Tintes Naturales, no sólo primando el empleo de materias primas naturales sino cuidando la forma en que son producidas y procesadas. Y es que producir textiles empleando materias primas naturales es condición necesaria pero no suficiente para la creación de Textiles Slow, algo que a menudo suele confundirse.

Azul indigo

Maridaje tintóreo

Partiendo de que algunas plantas tintóreas son comestibles, hemos iniciado un proyecto que, integrando los enfoques de Slow Food y Slow Textile, investiga las conexiones entre dos elementos tan esenciales para la vida como son la comida y los textiles. Recaímos en este hecho –aparentemente trivial– de forma bastante accidental, al darnos cuenta que muchos de los residuos orgánicos de nuestra huerta (destinados a la elaboración de compost) poseían propiedades tintóreas. Fué así como la agricultura y creación textil pasaron a formar un todo unificado en nuestras vidas. Con esto no estamos sugiriendo que estemos descubriéndo la pólvora (pues la mayoría de los tintoreros son conscientes de esta relación), sino únicamante poniendo de manifiesto que, sacarle punta a este maridaje, es ahora una de nuestras mayores inquietudes. Históricamente muchas plantas comestibles eran empleadas como tintes y viceversa, por lo que no es posible saber si fué antes el huevo o la gallina, pero es fácil imaginar que las gentes de antaño, al ver que sus guisos cambiaban de color al emplear ciertas plantas, se plantearan si dichos colorantes podían ser empleados para teñir fibras textiles. En ocasiones los resultados eran exitosos pero en otros no, ya que el hecho que una planta tenga poder de coloración, no significa que tenga capacidad de teñir pues los tintes sobre fibras textiles requieren de un cierto grado de fijación para soportar el desgaste a consecuenticia del roce, el agua o la luz.

El sorgo

Continuará…

En el próximo post sobre la cultura Slow hablaremos de los orígenes del  movimiento y de cómo se insertan los Textiles Slow dentro de esta filosofía, diferenciándose de otras tendencias de textiles de corte ético o ecológico como la Moda Sostenible, con la que presenta ciertas similituides pero también grandes diferencias. Y es que, a menudo, conceptos diferentes se utilizan como sinónimos y es necesario resaltar algunos matices, como cuando a la lana se la denomina ecológica por el mero hecho de ser natural, olvidando que se han de dar una serie de circunstancias para gozar de dicho calificativo. Pero dejémoslo aquí por a hoy, ya que la idea no era tanto entrar en comparaciones –que entraremos– sino compartir nuestra visión acerca de la Cultura Slow y animaros a definir entre todos este bonito concepto, antes de que otros acaben por apropiarse de el de forma superficial.

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